Valorar mi casa con precio real de mercado
Valoración gratuita en 24h basada en comparables reales, tendencia de zona y análisis profesional.
- Valoración en menos de 24 h
- Sin compromiso
- Cobro al éxito
Quince años vendiendo vivienda prime en Lucas Fox y Engel & Völkers
Nuestro equipo no empieza aquí: llega de quince años cerrando operaciones de alto standing en las dos agencias de lujo más grandes del país. Esa es la experiencia que se aplica a tu venta.
Por qué los propietarios nos eligen
Nuestro equipo lleva quince años vendiendo vivienda de alto standing con una metodología propia: valoración honesta, compradores cualificados y acompañamiento total hasta la firma. Son 785 operaciones cerradas a lo largo de quince años en Lucas Fox y Engel & Völkers.
Venta rápida y al mejor precio
Tiempo medio de venta: menos de 60 días. Aplicamos una metodología propia perfeccionada durante 15 años para cerrar operaciones en semanas, no meses, y siempre al precio objetivo.
Compradores cualificados
Filtramos cada visita: verificamos capacidad financiera, motivo real de compra y plazos. Solo traemos a tu casa a quien realmente puede comprarla. Sin curiosos, sin pérdidas de tiempo.
Trato cercano y familiar
Un único asesor dedicado de principio a fin. Sin rotaciones, sin centralitas, sin plantillas. Nos implicamos en tu venta como si fuera nuestra propia casa.
Una valoración no es una cifra: es una cifra con las pruebas delante
Te damos el rango, el razonamiento y las operaciones firmadas en las que nos apoyamos, para que puedas juzgar tú si la comparación es justa.
- Por escrito y en 24 horas.
- Con los comparables a la vista.
- Gratuita, sin condiciones.
- Sin exclusiva ni compromiso.
- Es tuya aunque no vendas.
- Con la cuenta de lo que te queda.
Qué te entregamos cuando pides valorar tu casa
La palabra «valoración» se usa para cosas muy distintas y conviene aclarar cuál es esta. No es una estimación automática sacada de una base de datos, ni una cifra que alguien te dice por teléfono para conseguir el encargo. Es un documento por escrito con cuatro partes.
Un rango, no un número. Porque el mercado no funciona con cifras exactas: funciona con una horquilla dentro de la cual una vivienda encuentra comprador en un plazo razonable. Darte un número redondo sería fingir una precisión que no existe.
El razonamiento completo. Qué hemos tenido en cuenta y con qué peso: la zona concreta, la planta, la orientación, el estado, lo que se puede y no se puede hacer, la finca o la parcela. Sin eso, un rango es una opinión.
Los comparables. Las operaciones firmadas ante notario en las que nos apoyamos, con sus características, para que puedas comprobar tú mismo si se parecen de verdad a lo tuyo. Es la parte que casi nadie enseña y la única que permite discutir la valoración con criterio.
La cuenta del remanente. Una estimación de qué queda para ti después de descontar la plusvalía municipal, el impuesto sobre la ganancia, la cancelación registral si hay hipoteca y los certificados obligatorios. Porque lo que importa no es el precio del anuncio sino el dinero que llega a tu cuenta.
Qué NO es esta valoración
No es una tasación homologada. Esa la firma una sociedad autorizada por el Banco de España, tiene coste, caduca a los seis meses y existe para decirle a un banco cuánto vale la garantía de un préstamo. Es prudente por definición, y normalmente la encarga y la paga el comprador cuando pide su hipoteca. Para decidir a qué precio sales, no la necesitas.
No es el precio de los portales. Lo publicado es lo que otros piden, que no es lo que nadie ha pagado. En la mayoría de los mercados la diferencia entre precio pedido y precio de escritura es sistemática, así que poner precio mirando anuncios es copiar los errores del vecino.
No es un cálculo automático. Las herramientas que dan un número instantáneo trabajan con medias de zona y con los datos que tú introduces. Ninguna sabe si tu piso da a patio de manzana o a calle, si el ascensor llega a tu planta, si la comunidad tiene una derrama aprobada o si tu parcela tiene trescientos metros llanos o mil en pendiente. Y esas son exactamente las cosas que mueven el precio.
Cómo la hacemos
Empieza con una conversación corta: qué vendes, dónde está, por qué vendes y con qué plazos. Diez minutos que sirven para saber qué hay que mirar.
Después, la visita. Y es una visita de verdad, no un paseo: medimos lo que hay que medir —la superficie útil real, el llano aprovechable si hay parcela, la orientación a distintas horas—, miramos el estado de instalaciones y envolvente, y pedimos la documentación que permite verificar lo que se ve: nota simple, actas de la comunidad, licencias de las obras hechas.
Y por último el trabajo de despacho, que es donde se decide el número: buscar las operaciones firmadas comparables, descartar las que no lo son y explicar por qué, y traducirlo a un rango con su argumentación. En veinticuatro horas lo tienes por escrito.
Por qué es gratis y qué ganamos nosotros
Es una pregunta razonable y tiene una respuesta simple: aspiramos a llevar la venta. Si la valoración te convence y decides vender con nosotros, cobramos cuando se firme. Si no, te quedas el informe igualmente y no nos debes nada.
Eso significa que el informe no está inflado para gustarte. Es la tentación evidente de este sector —dar el número que el propietario quiere oír para conseguir el encargo y corregirlo a base de bajadas tres meses después— y es exactamente lo que produce viviendas quemadas en el mercado, que acaban vendiéndose por debajo de lo que habrían obtenido saliendo bien la primera vez.
El precio de salida y las tres primeras semanas
Hay una razón práctica por la que la valoración importa tanto, y conviene entenderla antes de decidir nada. Cuando una vivienda se publica, toda la demanda activa de su zona la ve en las tres primeras semanas. Es el único momento con audiencia completa y se gasta una sola vez.
Si el precio la deja dentro de los filtros de esa gente, hay visitas desde el primer fin de semana. Si la deja fuera, esa audiencia no vuelve, y a partir de ahí solo llegan compradores nuevos con cuentagotas. Por eso el patrón de «salgo alto y ya bajaré» sale caro dos veces: se pierden las semanas buenas y, cuando se corrige, se negocia desde la posición de quien lleva meses publicado.
Qué necesitamos de ti
Nada imprescindible para empezar. Si lo tienes a mano, agiliza: la nota simple o la escritura, los metros reales y los registrales, el último recibo de comunidad y las actas de las últimas juntas, el recibo del IBI y, si queda hipoteca, el saldo aproximado.
Si no tienes nada de eso, tampoco importa. La nota simple la pedimos nosotros y no te cuesta nada.
Y si decides no vender
Pasa a menudo y nos parece bien. Mucha gente pide la valoración para saber dónde está: para decidir si compensa vender ahora o esperar, para repartir una herencia, para negociar con un banco o simplemente para tener el dato. El informe es tuyo en cualquier caso, y sigue siendo útil.
Lo que no vas a recibir es seguimiento comercial que no hayas pedido: ni llamadas insistiendo, ni correos periódicos. Si más adelante decides vender, ya sabes dónde estamos.
Qué incluye el informe
Todo el trabajo va en la comisión, que solo se paga si firmamos.
Un rango razonado
No un número redondo: la horquilla dentro de la cual tu vivienda encuentra comprador.
Las operaciones firmadas
Los comparables en los que nos apoyamos, para que juzgues tú si se parecen.
Qué mueve tu precio
Planta, orientación, estado, parcela útil o finca: con su peso concreto.
La cuenta del remanente
Qué te queda tras plusvalía, IRPF estimado, cancelación y certificados.
Qué falta por resolver
Papeles, licencias o discrepancias registrales detectadas en la visita.
Nada a cambio
Sin exclusiva, sin compromiso y sin seguimiento comercial que no pidas.
De la valoración a la firma
Cuatro fases, con lo que ocurre en cada una.
1 · Diez minutos por teléfono
Qué vendes, dónde, por qué y con qué plazos. Sirve para saber qué mirar.
2 · La visita, midiendo
Superficie útil real, llano aprovechable, orientación, estado y documentación.
3 · El trabajo de despacho
Buscar comparables firmados, descartar los que no lo son y explicar por qué.
4 · El informe, en 24 horas
Rango, razonamiento, comparables y cuenta del remanente. Por escrito.
Valoramos en toda España
En Cataluña, Madrid, la Costa del Sol, Baleares, Levante, el norte, Sevilla y Canarias, con equipo propio y colaboradores establecidos en cada plaza.
Si lo que quieres es entender antes cómo se calcula el precio de una vivienda, está desarrollado en cuánto vale mi piso. Y el proceso completo de una venta, en la guía del vendedor.
Preguntas que todo propietario se hace
Respondemos con la misma honestidad con la que trabajamos. Si tu pregunta no está aquí, escríbenos: te contestamos en menos de 24 horas.
¿Cuánto cuesta la valoración?
¿En qué se diferencia de una tasación?
¿Por qué me dais un rango y no un precio exacto?
¿Sirven las calculadoras automáticas de internet?
¿Cuánto tarda?
¿Qué documentación tengo que tener?
¿Y si el precio que me dais no me convence?
¿Me vais a llamar insistiendo después?
Pide tu valoración
Gratis, por escrito y en 24 horas, con las operaciones firmadas que sostienen el número. Y sin compromiso de ningún tipo.
- Respuesta en menos de 24 h
- Valoración gratuita
- Cobro al éxito
- Confidencialidad total